El enigma de París, Pablo de Santis, Planeta
Enmarcada en las postrimerías del siglo XIX, en plena era positivista, presenta al lector un mundo lleno de enigmas que el hombre puede resolver mediante su inteligencia.
Narrada en primera persona, por Sigmundo Salvatrio, joven aprendiz de detective, discípulo de uno de los más grandes: el argentino Renato Craig, famoso por su inteligencia y sarcasmo, fundador del grupo de Los Doce Detectives más famosos del mundo. Una de las características de Craig, que altera las reglas del policial clásico, es que no cuenta con un ayudante para la resolución de los casos.
A causa de una enfermedad, Craig envía a su discípulo Salvatrio a París, a los encuentros de Los Doce, en el marco de la Exposición Universal de 1889. En esas reuniones, los detectives más importantes analizarán las características de su oficio, las exhibirán al mundo, junto con sus instrumentos de trabajo y reflexionarán sobre la filosofía de los casos y su visión del crimen.
Además de presenciar los encuentros como un silencioso observador, el joven Salvatrio tiene la misión de contarle al detective polaco Arzaky, la verdad del último caso de Craig.
Pero, algo sucederá y Salvatrio dejará de ser un anónimo personaje, se convertirá en ayudante de Arzaky y luego en quien develará el enigma.
De trama interesante, con una prosa plena de sugerencias, con descripciones muy breves pero reveladoras, esta novela se lee con mucho interés. El lector colabora en el armado del complejo rompecabezas. Por lo enunciado, la recomendamos ampliamente.

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