Cuando a este árbol le salgan flores. Fronteras complejas.

CUANDO A ESTE ÁRBOL LE SALGAN FLORES
Patricia Barrón Noé
Ilustraciones: María Elina Méndez
Coedición: Secretaria de Cultura
Colección: Panorámica infantil
Año de publicación: 2016
Formato: 28.5 x 20.5
Páginas: 40
ISBN: 978-607-8205-25-7
Mucho hablamos los especialistas de la importancia de la literatura y la narración por sobre el tema y la literatura utilitaria.
Los libros que tratan de temas difíciles nos ponen todo el tiempo en una frontera compleja. Y llevo un tiempo pensando acerca del “tema” y el autor y el tema y el mediador este libro pone alguna de esas cosas en cuestión.
Patricia Barrón Noé escribió una historia. La historia de una nena, una nena que no sabemos bien qué edad tiene, unos 8 años supongo, una niña que va a a escuela, va a clases de arte, dibuja, charla, tiene amigos, una familia.
Le gusta pintar y nadar. Tiene una perra.
Y sí, tiene cáncer.
El cáncer no es un resfrío, una quebradura de huesos, una apendicitis.
El cáncer es sinónimo de muerte en el imaginario colectivo, sinónimo de dolor, de dolor inimaginable. Eso cambia la historia. La niña tiene cáncer:
“Muchas veces me da miedo sólo de imaginarme
cosas que pudieran pasar. Y luego no pasan. Es que el miedo es así.”
“La muerte ha sido en la literatura infantil la gran ausente, la eludida, la disfrazada. Es difícil encontrar textos que aborden con naturalidad esa problemática. Detrás de este fenómeno se esconde la sombra de una actitud sobreprotectora hacia la infancia, de un recelo de adulto que todavía no ha solventado su propio enfrentamiento con esta experiencia.
Leer sobre la muerte es vivirla por anticipado, es crecer un poco más internamente para estar preparado para su venida. Pero también es el espacio para confrontar nuestras propias experiencias y descubrir en los personajes de ficción que nuestras emociones, que nuestros sentimientos ante este hecho, son también los de otras personas.”*
Patricia cuenta, cuenta al lector que hay una chica que tiene miedo, que tiene rabia, que tiene vergüenza, que tiene tristeza. Pero que sobretodo tiene ganas de vivir, de celebrar dos cumplevidas, la de nacimiento y el otro nacimiento, el momento.en que se salvó de la muerte. Porque finalmente todos vamos a morir, no? Pero saber cuándo, presumir nuestro fin, presumir el fin de alguién que además recién parte su vida, es tremendo.
Y ahí se mete Patricia.
¿Cómo será ser niño y ver la muerte tan de cerca?
Y ahí también hay una madre, una madre que se vislumbra, que se lee a través de la niña, sus ojos de llorar, sus abrazos. Y el llanto del padre al no poder ayudar a su hija, al no poder salvarla de las miradas curiosas que miran con extrañeza a esa niña pelona.
Qué tema el pelo, que bien trabajado por Patricia, quedar pelada de un día para otro. Perder cada pelo del cuerpo, estar frente al mundo, enferma. Porque llegás pelada a cualquier parte y lees en sus ojos la pena, el terror de la inminencia de la muerte, eres un recordatorio de la finitud. Imagínate si además sos un niño.
Pero nada de esto tiene que ver con el libro, que por el contrario está hablando de vida, de lucha, de esperanza.
¿Y cómo lo logra?
Con el manejo de una voz niña, de un personaje creíble que muestra y se asoma al abismo y vuelve el pie atrás.
Y qué estrategia usa la editora, pues elige a Maria Elina para ilustrar el libro y logra que con sus pinceles le de vida, rostro y especialmente una enorme dulzura. Logra algo enormemente difícil, que en ese rostro asustado, que en esa cabeza envuelta con un pañuelo, haya vida, haya lucha haya esperanza.
Un árbol sin hojas, la niña con flores en la cabeza. Hermosas flores que adornan unos profundos ojos negros que miran preguntando.
Pero que en el fondo saben que:
*Temas de la literatura infantil, (2015) Fanuel Hanán Díaz, Editorial Lugar, Buenos Aires. PP 83.
Texto leído en la presentación del libro en Argentina en la librería Moebius junto a la editora Andrea Fuentes y la ilustradora María Elina Méndez.



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