Camino a casa o como un libro se transforma en imprescindible


Camino a casa
Jairo Buitrago y Rafael Yockteng
Colección: A la orilla del viento (infantiles)
Serie: Los especiales de A la orilla del viento
ISBN: 9786071600073
Formato: 23 x 23 cm., 32 pp.
Primera edición: 2008
Última edición: 2008


Me lo recomendaron hace años, pero a Chile no he vuelto. Lo pedí a cada persona que vino y por fin en esta feria estaba en la vidriera de FCE y gracias a Lola se vino conmigo.
Pensé mucho en como reseñar este libro. Mi mayor problema era hablar sobre el tema sin contarles el final. Llegué a la conclusión que es un poco imposible y que es más importante hacerlo que tratar de no spoilear. Así que los que quieran la sorpresa, no sigan para adelante.

Una niña, sale de la escuela. Convoca una presencia, alguien que alivie su carga, que comparta la agotadora vuelta a casa. A su encuentro viene un enorme león. 
"para tener con quién hablar | y no dormirme en el camino"
Qué sola está la nena con sus medias caídas arriba de ese león enorme. En medio de la ciudad, tratando de ir más rápido que todos.
Como en todas las ciudades al borde de la cordillera (como Santiago y  Bogotá) tiene los barrios alejados del centro. Y las distancias que el la gente común tiene que recorrer es larga y cansadora.
"Entremos juntos al barrio," será un barrio peligroso, de todas maneras ella se siente más segura con ese león melenudo que parece asustar a su paso.
El león acompaña a la niña a buscar a su hermanito, que lo cuida una mujer, con un montón de otros nenes llorones atrás. Luego la acompaña a la tienda donde ya no le venden fiado. Y con esa presencia ese día pueden comer. 
Ya desde las guardas el libro cuenta una historia fuerte. Una historia común para muchos niños. Niños pequeños que crecen rápido, que hacen tareas de grandes, que toman responsabilidades. Cuidan sus hermanitos, hacen las tareas de la casa, niños de clase obrera, sin nanas, sin mucama, niños que reemplazan a los padres que se rompen el lomo en la calle laburando. 
La historia sigue, la madre llega del trabajo, se le ve extenuada, delgada, encorvada. La madre vuelve de la fábrica, no de la oficina, de la fábrica. Y su cansancio no solo es corporal, está ese cansancio que viene de la pérdida de todo. 
La nena le dice al león, ahora podés irte, acostada compartiendo un colchón en el suelo. Con agujeros en las paredes, con la pobreza que muerde.
Y la niña dice: "pero vuelve cuando te lo pida."  Y dando vuelta la hoja la foto de su padre con una frondosa melena, una sonrisa plena de felicidad, cuando había felicidad. Del otro lado de la doble página, como penúltima ilustración, se lee en un diario: Familias de desaparecidos en 1989



Y viene el golpe en el pecho. No es solo el abandono paterno, tema abordado en muchos libros de literatura infantil. Es el abandono forzado, abandono que puede ser por la violencia política, tan común en nuestra América Latina o por la violencia económica, una violencia que obliga a cientos de personas a migrar para conseguir trabajo, dejando atrás historias, familias, raíces.
¿Qué pasa con esos niños, niños y niñas que crecen sin padres ni madres? ¿Qué pasa con esa infancia que crece sin leones y leonas?

Este es un libro honesto, que trata el tema con dulzura y mano firme. Que no oculta que esa realidad existe y agota el tema hasta el final. Un libro que trata a los niños como seres inteligentes capaces de comprender (¡Ups!, cosa rara en la literatura infantil donde autores aún hoy le ponen Jira a la Jirafa o escriben princesas o monstruos, monstruos horribles sin ningún carácter).
Pero la historia no solo habla de la pobreza, de los desaparecidos, de la ausencia de un padre. Habla también de la fortaleza de una niña pequeña, habla de posibilidad de salir adelante, habla de la capacidad de resiliencia. 

Eso, en un rato este libro se transformó en imprescindible. Esta ahí guardadito para usarlo y reusarlo en cuanta oportunidad exista.


Este libro ganó el XI premio Orillas del viento y lo eligieron Anthony Browne, Satoshi Kitamura y el amigo Ricardo Chavez Castaneda. Menudo jurado.

Jairo Buitrago es escritor de libros álbum para niños, ilustrador e investigador de temas cinematográficos. En 2007 fue el ganador del 11º concurso de álbum ilustrado “A la Orilla del Viento” del Fondo de Cultura Económica de México. Sus libros han recibido diferentes reconocimientos, como la lista de honor IBBY, “Los mejores” del Banco del Libro; Eloísa y los bichos formó parte de la lista The White Ravens de la Internationale Jugendbibliothek, de Munich. Sus libros han sido traducidos al japonés, el portugués y el inglés. Es autor de El señor L.Fante (2006) y ha colaborado con el ilustrador Rafael Yockteng en los libros Emiliano (2007), Camino A Casa (2008) y Eloísa y los bichos (2009). Vive en Bogotá.
Fuente: Gretel

Rafael Yockteng es ilustrador en el campo de la literatura infantil. Ha ilustrado varios libros en Colombia y en el exterior, para editoriales como Groundwood Books (Canadá), Fondo de Cultura Económica (México), Norma, Santillana, Ediciones B, Casa Editorial El Tiempo, Babel Libros y Random House Mondadori. Desde el año 2007 Jairo y Rafael trabajan juntos creando libros álbum, fruto de esa colaboración han publicado los siguientes títulos: Emiliano, Babel, 2007; Camino a Casa, 2008; Eloísa y los bichos, Babel, 2009; El primer día, Alfaguara 2010; Jimmy el más grande, Lumen, 2010.
Fuente: Gretel

Comentarios

  1. Muy interesante reseña ,más en momento donde el texto me ha cautivado.
    Por los nexos de sus autores con mi país Colombia ,podría decirse que hacen referencia a los acontecimientos de 1985(que es la fecha que veo en la imágen)
    La toma del Palacio de Justicia en Bogotá,la historia de muchos ,siendo una historia única.

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