Libros del Rincón, 30 años. María Elvira Charria
Conocí los
Libros del Rincón por los años 90 de la mano de su talentosa y dedicada “editora
madre” Marta Acevedo, cuando yo
trabajaba en el CERLALC y fueron muchas cosas las que me impactaron más allá
del importante proyecto en el que se desarrollaban, desde la Unidad de
Publicaciones Educativas: Rincones de lectura de la SEP.
Su catálogo daba cuenta de una labor de editor
que construye un acervo con una clara intención de política educativa y
cultural pensando en el acceso a la lectura.
Así se planteaba
como un catálogo para que: Todos los
chicos pudieran acceder a la lectura, desde muy temprana edad, a través de obras
que representarán la posibilidad de ejercer una lectura liberadora- libertaria , que fueran un espacio para
posibilitar la construcción de identidad
personal y social, como lectores mexicanos, latinoamericanos y universales y todo
ello desde una variedad de géneros y temáticas.
La variedad de géneros y formatos, estéticas que con el tiempo fui conociendo y
apreciando cada vez más, alejándose de los libros escolares, buscó acercar a la
escuela la riqueza de la producción cultural editorial para niños y con ello
crear condiciones para que los lectores se considerarán incluidos en el mundo
de los lectores desde la vida escolar y trascenderla.
En este camino
de conocer este hermoso acervo, que fue posible gracias a muchas manos, y que cada
año entregó a las escuelas un paquete bautizado con un nombre en particular. Recuerdo
el paquete Cándido, y con el a Don Cándido , ser muy especial, quien mantenía
una bodega maravillosamente organizada , así como a Gloria Helena, a María
Luisa Valdivia- Malú- y a las otras editoras,
así como a muchos más personas que me sería difícil acá nombrar pero que
enriquecieron todas mi conocimiento de los libros para niños y jóvenes y de sus
posibilidades de apropiarse de ellos en la escuela.
Este
conocimiento y la voluntad de Marta y del gobierno mexicano, así como del
CERLALC, nos posibilitó diseñar un proyecto para poder llevar estos libros, a
1000 escuelas de A. Latina,( Nicaragua, Cuba, Costa Rica, Chile, Uruguay,
Colombia, Venezuela), motivados por el deseo de que estos libros no fueron sólo
el privilegio de los niños mexicanos y,
que diera pie a interesar a los gobiernos de la Región por un trabajo cooperado
con México. Se hizo una selección del catálogo, que desde la Unidad de
Publicaciones se bautizó como catálogo
latinoamericano de LIBROS DEL RINCON, compuesto de cerca de 110 títulos. El
proyecto lo nombramos PODEMOS LEER Y ESCRIBIR con los libros del Rincón donados
por México, al que dimos seguimiento por dos años y dejó muchos aprendizajes para todos quienes participamos.
Luego de algunos
años comprendí que este catálogo es un ACERVO CUNA. Para mi se trató de un
acervo especialmente cuidado, uno a uno en su selección para alimentar a los
lectores nacientes, pensando en ellos y
en quienes les estarían acompañando en esos momentos fundamentales , iniciales,
de una vida lectora. El mismo ha permitido anidar a los lectores que han podido
encontrar en el reflejados algunos intereses
y necesidades . Son muchos los testimonios de la impronta que ellos han ido
dejando en niños, maestros y padres de las escuelas.
Cuando, años mas
tarde llegué a trabajar de la mano de Elisa Bonilla en el PNL y de un
maravilloso equipo de profesionales de la Dirección de Bibliotecas escolares y
de Promoción de la lectura, así como de otras direcciones de la Dirección General
de Curriculum y Materiales de la SEP, y de los equipos estatales del PNL. Se
transformó en uno de los retos más importantes, conservar esta mirada de Acervo, y a la vez, considerando los libros uno a
uno, pensando en los lectores y en sus posibles recorridos de lecturas solos y
de la mano de quienes los acompañarían en esos encuentros.
Se trataba de
desarrollar la colección, llegar a todas las escuelas, de los tres niveles educativos, para
posibilitar con ellos que cada alumno pudiese encontrar caminos lectores
libertarios, de la mano de los maestros y padres, que les posibilitaran seguirse construyendo, a través de sus
lecturas como individuos, mexicanos,
latinoamericanos y ciudadanos del mundo.
El diseño del
proceso de desarrollo de la colección a través del proceso de selección, que el
PNL implementó fue, a mi modo de ver, un importante ejercicio de
ingeniería social, que posibilitó
conservar lo mejor de un maravilloso acervo
cuna. Un aspecto fundamental, en el desarrollo de la colección, fue incorporar
la mirada y la voz de los maestros, así
como de los , para esa época pocos, grupos de estudiosos de los LIJ, entendiendo
que la voz de los mediadores comprometidos
en la tarea cotidiana, era esencial para entender lo que pasaba con los libros
y ellos como posibilitadores de esos encuentros lectores.
En ese sentido,
el proyecto de desarrollo de colección de los L del R, desde el PNL, se planteó
como un espacio para hacer posible que el país contará con un grupo, cada vez
más amplio, de profesionales maestros de todos los estados de la República, que
conocieran y se interesarán por los libros infantiles y juveniles y los
pudieran incorporar eficientemente al ecosistema escolar de materiales, para
dar acceso a todos los alumnos a prácticas diversas de lectura y escritura.
Comprendimos,
desde el inicio, que se trataba de una tarea de largo aliento, que requería
posibilitar sostenidamente, ocasiones para encontrarse con libros a leer y a
compartir lecturas entre los maestros y
comentarios de sus lecturas que con los alumnos. Para ello se
construyeron las estrategias que lo fueran haciendo posible. Recuerdo, el gusto
de los maestro en diferentes momentos de encuentros entre lectores, en
diferentes Estados. Soñábamos que en todos los estados se instalaran centros de
documentación con los LIJ que llegarían año tras año, para tener día tras día
encuentros de lectores en sus sedes y salir a buscar a los maestros en sus
distintas localidades, para incorporarlos a sus propios acervos y que con ello llegaran más naturalmente a sus
alumnos.
Los Catálogos de L del R, del PNL, cada año ha sido objeto de la mirada y estudio de muy variados profesionales del mundo de la educación y de la lectura en
general, de diversos lugares de América latina y España , para encontrar en el,
una importante representación de los
mejores Libros Infantiles y juveniles que representaban intereses y necesidades de
alumnos y maestros de las escuelas del país. Libros con posibilidades de
abrir ventanas para encontrar el mundo
interior del lector y puertas para conocer el mundo, provenientes de culturas cercanas y
lejanas, Libros que traían la voz
de las culturas indígenas mexicanas ( colección bilingüe), de autores
clásicos y noveles de habla
hispana y lusitana. Libros literarios e informativos, en variedad de géneros, y con diversas estéticas y formatos.
Su proceso de
selección, a partir de la convocatoria, preselección, selección en los estados
y selección final en dialogo entre los representantes de los estados, su
edición y posterior producción a través de procesos concertados entre CONALITEG
y los editores , ha sido inspiración para muchos países en América Latina.
A pesar de que
ya hace casi 10 años no he estado tan cerca de esta maravillosa colección, cada
vez que regreso a sus catálogos o me encuentro dialogando con maestros, padres
y muchos formadores de maestros, confirmo que, aunque queda aún un camino
importante por recorrer, todos ellos están ayudando, poco a poco, a transformar algunas prácticas
educativas, que benefician la posibilidad de que Todos los alumnos puedan acceder
a diversas prácticas lectoras y escritoras, contribuyendo a su construcción
como ciudadanos, reconociéndose como parte de la historia de su país y del
mundo y ayudándoles a construir su historia.
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