Constelación de identidades, Cecilia Bajour




 El presente es el texto que presentó Cecilia Bajour en el Filbita 2018. 
Muchas gracias Cecilia por permitirnos publicarlo.

Constelación de identidades

Voces en la poesía publicada para la infancia que habita nuestras vidas.

Cecilia Bajour



Primero, una anécdota.
Ocurrió la semana pasada en México, en la Biblioteca Vasconcelos.
Fue al comienzo de mi charla sobre la experiencia física de leer poesía. Como epígrafe propuse un poema llamado “En voz alta” de una poeta contemporánea de Belo Horizonte, Brasil, Ana Martins Marques.

en voz alta

Un ejercicio de voz:
cuerdas y musculatura
para
atrapar al vuelo
las palabras,
que – de nuevo sueltas en el aire –
rápidamente
pasan.

Antes de leer mi texto vi entre el público a un amigo mexicano que estuvo estudiando hasta hace poco en Río de Janeiro. Sabía que habla bien el portugués. Lo invité a que leyera la versión original en esa lengua. Luego de su lectura, leí yo la traducción que acabo de leer, compartida en el blog Vallejo & Co.
Se abrió así, como en cascada, lo que podríamos llamar un estallido de voces, de identidades. Un poema en tercera persona, casi objetivista, escrito por una mujer de la que desconozco su voz (¿alta o no?, ¿con un acento de su región?  no sé), sólo conozco este y otros poemas [1]. Escuchamos el poema leído por una voz masculina, la de mi amigo mexicano. Luego mi voz en castellano, otra mujer, argentina nacida en La Habana leyendo una traducción encontrada en un blog peruano de poesía. Las identidades diversas del público escucharon esas múltiples voces y las construyeron quizás a su modo en sus oídos, en sus cabezas y corazones.
¿Quién habla en el poema? Ya no sabemos. Estallan las identidades al leer poesía y al mismo tiempo cada identidad se configura en nuevas e infinitas constelaciones.



Un poeta que supo de ese estallido y lo convirtió en identidades múltiples fue Fernando Pessoa, el de los heterónimos.
Su poema “Autopsicografía” quizás pueda considerarse una suerte de ars poética para  identidades poéticas que estallan.

Autopsicografía

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que de veras siente.

Y quienes leen lo que escribe,
sienten, en el dolor leído,
no los dos que el poeta vive
sino aquel que no han tenido.

 Y así va por su camino,
distrayendo a la razón,
ese tren sin real destino
que se llama corazón. 
Fernando Pessoa

Tomo este poema de Pessoa como llave de entrada a nuestro tema y comparto algunas preguntas para pensar en la problemática de las voces y miradas que se configuran en los poemas editados en el territorio llamado literatura infantil.
¿Cómo finge la o el poeta al componer la voz enunciadora en un poema deliberadamente publicado para quienes habitan la infancia (tengan la edad que tengan)?

¿Qué representaciones de infancia y de adultez y del vínculo entre ambas zonas de la vida se vislumbran en las maneras de construir o inventar voces enunciadas en los poemas?

¿Quién y cómo es el “yo” cuando habla un niño ficcional en un poema publicado en la zona de la literatura infantil? ¿Qué peligros corre esa voz como máscara transitoria de una adulta/o escondida/o?

¿Cómo suenan otras opciones que no sean la de la voz infantil para las múltiples posibilidades del yo en un poema?

En relación con estas preguntas veamos algunos ejemplos de identidades diversas que habitan en algunos poemas.
Comencemos con un caso de enunciación ficcional de un yo infantil que no cae en la trampa de la puerilización, la ñoñez o la falta de verosimilitud al construir esa voz tan proclive a lo inverosimil cuando se insiste en la mímesis o el reflejo.
En Quiere a ese perro [2] de Sharon Creech con ilustraciones de Alejandro Magallanes leemos la voz de un niño llamado Jack que escribe en versos su diario de clase en el aula donde una original y desafiante maestra (la señorita Strechberry) enseña poesía.


Creech, Sharon, Magallanes, Alejandro (ilust), Aura, Cecilia (trad.). México,
Fondo de Cultura Económica, Col. A la orilla del viento. 2004.

Su manera de comenzar el vínculo con lo poético parece aproximarse al sentir/pensar de un niño y tiene que ver con una resistencia posible en algunos encuentros inaugurales con la poesía: la que se enuncia con “no quiero, no puedo, no entiendo”. Su maestra audaz comienza con un poema a contrapelo de lo esperable o usual en una clase de primaria: no fue escrito para la infancia, no tiene mayúsculas ni signos de puntuación, ni “yo poético”, ni rima, ni métrica fija. Se trata del emblemático poema de la “carretilla roja” de William Carlos Williams.
Leamos lo de que dice Jack y su verosímil modo poético de decir mientras tiene su primer encuentro con la lectura y escritura de poesía en las clases de la srta. Stretchberry. [3]







 

















Veamos ahora dos ejemplos de yoes que no necesariamente se identifican con un/a niño/a. “El ciervo” es un poema incluido en el libro Animalario de la poeta María José Ferrada donde un yo imaginario (¿de un niño o niña? ¿de una adulta o adulto? ¿acaso importan delimitarlo?) habla a un tú animal y pide ser su confidente en ese diálogo (las imágenes son de María Hergueta). La mirada extrañada y rarificada en ese diálogo de tono oriental entre enunciador y enunciatario se amplifica con el juego de la ilustración donde una cornamenta- raíz percibe junto con las orejas lo que ocurre debajo de la tierra.

Ferrada, María José, Hergueta, María (2012). Animalario, Oxford, España.




Otra visión del yo es posible observar en este poema incluido en la antología Conversación con el pez [4] de Juan Carlos Moisés con ilustraciones de Pablo Picyk que fue incluido en una antología de poemas no escritos originalmente para infancias pero que aspiran a su condición, la de frutas frescas que juegan en el aire.
¿Quién es ese yo (si acaso importara saberlo)? ¿De qué modo dialoga con las infancias que habitan nuestras vidas? ¿La ilustración de Picyk qué dice en ese viaje hacia el humus con pájaro en la espalda?
 
--> Moisés, Juan Carlos, Picyk, Pablo (ilustr). Conversación con el pez. Villa Ventana,
Editorial Maravilla, Col. Los libros del lagarto obrero. 2017




Por último, para pensar de manera expandida las posibilidades de las voces que se activan imaginariamente en los poemas propongo compartir tres poemas de Astronomía poética. [5]


--> Lima, Juan. Astronomía poética. Buenos Aires, Calibroscopio, 2018.    

La poética de Juan Lima en este y otros de sus libros se caracteriza por la polifonía, la apertura a múltiples voces que se encuentran en las enunciaciones diversas de sus poemas (que muchas veces se vuelven corales), en la bienvenida esponjosa a discursos de distinto origen, no necesariamente literarios (otra forma de lo polifónico) y en el diálogo con la ilustración y el diseño gráfico (que en su poética son parte fundamental del juego de voces, como una música de cámara entre lenguajes diversos).
Propongo el encuentro con tres poemas para visualizar/escuchar este despliegue de voces:



El que da entrada al libro es un poema metaficcional en que el yo se muestra como escritor del poema que leemos, tal como dice el remate. No es un yo niño pero habita la infancia desde el vamos. La ilustración con esos juguetes vintage forma parte de ese hábitat lúdico al que somos invitados.




En la tercera impersonal del “ahora dicen” tiene lugar una astronomía lúdica como si se tratara de una particular versión de una patafísica del barrio de la vía láctea. El remate entre paréntesis (“esa sí que no te la puedo creer” vuelve del impersonal insólito a un yo que habla como si estuviera en la vereda del sistema solar).



En este poema un “nosotros” arma una cofradía de juntadores de gotas: armar un arco iris supone aquí una voz colectiva. La interpelación a los interlocutores: “les parecía fácil? Convierte a la tarea en un asunto donde poeta y lectores se vuelven compinches de ese “trabajo de locos”.

Para terminar: las identidades en la poesía que se escribe/ilustra/edita pensando en las infancias de la vida no son fijas, son esa materia maleable de la sustancia imaginaria con la que los poemas llegan a los sentidos de quienes leemos.
La diversidad allí también es un tesoro, como en la vida.



Notas y bibliografía.

1 En breve la editorial Kriller71 de Barcelona va a publicar un libro de esta poeta.
2 Creech, Sharon, Magallanes, Alejandro (ilust), Aura, Cecilia (trad.). México, Fondo de Cultura Económica, Col. A la orilla del viento. 2004.  
3 Escribí una reseña de Quiere a ese perro publicada en Imaginaria
4 Moisés, Juan Carlos, Picyk, Pablo (ilustr). Conversación con el pez. Villa Ventana, Editorial Maravilla, Col. Los libros del lagarto obrero. 2017
5 Lima, Juan. Astronomía poética. Buenos Aires, Calibroscopio, 2018.

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