Constelación de identidades, Cecilia Bajour
Muchas gracias Cecilia por permitirnos publicarlo.
Constelación de identidades
Voces en la poesía publicada para la infancia que habita nuestras vidas.
Cecilia Bajour
Primero,
una anécdota.
Ocurrió
la semana pasada en México, en la Biblioteca Vasconcelos.
Fue
al comienzo de mi charla sobre la experiencia física de leer poesía. Como
epígrafe propuse un poema llamado “En voz alta” de una poeta contemporánea de
Belo Horizonte, Brasil, Ana Martins Marques.
en voz alta
Un ejercicio de voz:
cuerdas y musculatura
para
atrapar al vuelo
las palabras,
que – de nuevo sueltas en el aire –
rápidamente
pasan.
Antes
de leer mi texto vi entre el público a un amigo mexicano que estuvo estudiando
hasta hace poco en Río de Janeiro. Sabía que habla bien el portugués. Lo invité
a que leyera la versión original en esa lengua. Luego de su lectura, leí yo la
traducción que acabo de leer, compartida en el blog Vallejo & Co.
Se
abrió así, como en cascada, lo que podríamos llamar un estallido de voces, de
identidades. Un poema en tercera persona, casi objetivista, escrito por una
mujer de la que desconozco su voz (¿alta o no?, ¿con un acento de su
región? no sé), sólo conozco este y
otros poemas [1]. Escuchamos el poema leído
por una voz masculina, la de mi amigo mexicano. Luego mi voz en castellano,
otra mujer, argentina nacida en La Habana leyendo una traducción encontrada en
un blog peruano de poesía. Las identidades diversas del público escucharon esas
múltiples voces y las construyeron quizás a su modo en sus oídos, en sus cabezas
y corazones.
¿Quién
habla en el poema? Ya no sabemos. Estallan las identidades al leer poesía y al
mismo tiempo cada identidad se configura en nuevas e infinitas constelaciones.
Un
poeta que supo de ese estallido y lo convirtió en identidades múltiples fue
Fernando Pessoa, el de los heterónimos.
Su
poema “Autopsicografía” quizás pueda considerarse una suerte de ars poética
para identidades poéticas que estallan.
Autopsicografía
El poeta es un
fingidor.
Finge tan
completamente
que hasta finge
que es dolor
el dolor que de
veras siente.
Y quienes leen
lo que escribe,
sienten, en el
dolor leído,
no los dos que
el poeta vive
sino aquel que
no han tenido.
Y así va
por su camino,
distrayendo a la razón,
ese tren sin real destino
que se llama corazón.
Fernando Pessoa
Tomo
este poema de Pessoa como llave de entrada a nuestro tema y comparto algunas
preguntas para pensar en la problemática de las voces y miradas que se
configuran en los poemas editados en el territorio llamado literatura infantil.
¿Cómo
finge la o el poeta al componer la voz enunciadora en un poema deliberadamente
publicado para quienes habitan la infancia (tengan la edad que tengan)?
¿Qué
representaciones de infancia y de adultez y del vínculo entre ambas zonas de la
vida se vislumbran en las maneras de construir o inventar voces enunciadas en
los poemas?
¿Quién
y cómo es el “yo” cuando habla un niño ficcional en un poema publicado en la
zona de la literatura infantil? ¿Qué peligros corre esa voz como máscara
transitoria de una adulta/o escondida/o?
¿Cómo
suenan otras opciones que no sean la de la voz infantil para las múltiples
posibilidades del yo en un poema?
En
relación con estas preguntas veamos algunos ejemplos de identidades diversas
que habitan en algunos poemas.
Comencemos
con un caso de enunciación ficcional de un yo infantil que no cae en la trampa
de la puerilización, la ñoñez o la falta de verosimilitud al construir esa voz
tan proclive a lo inverosimil cuando se insiste en la mímesis o el reflejo.
En
Quiere a ese perro [2] de Sharon Creech con ilustraciones de Alejandro Magallanes leemos la voz de un
niño llamado Jack que escribe en versos su diario de clase en el aula donde una
original y desafiante maestra (la señorita Strechberry) enseña poesía.
![]() |
| Creech, Sharon, Magallanes, Alejandro (ilust), Aura, Cecilia (trad.). México, Fondo de Cultura Económica, Col. A la orilla del viento. 2004. |
Su
manera de comenzar el vínculo con lo poético parece aproximarse al
sentir/pensar de un niño y tiene que ver con una resistencia posible en algunos
encuentros inaugurales con la poesía: la que se enuncia con “no quiero, no
puedo, no entiendo”. Su maestra audaz comienza con un poema a contrapelo de lo
esperable o usual en una clase de primaria: no fue escrito para la infancia, no
tiene mayúsculas ni signos de puntuación, ni “yo poético”, ni rima, ni métrica
fija. Se trata del emblemático poema de la “carretilla roja” de William Carlos
Williams.
Leamos
lo de que dice Jack y su verosímil modo poético de decir mientras tiene su
primer encuentro con la lectura y escritura de poesía en las clases de la srta.
Stretchberry. [3]
Veamos
ahora dos ejemplos de yoes que no necesariamente se identifican con un/a
niño/a. “El ciervo” es un poema incluido en el libro Animalario de la
poeta María José Ferrada donde un yo imaginario (¿de un niño o niña? ¿de una
adulta o adulto? ¿acaso importan delimitarlo?) habla a un tú animal y pide ser
su confidente en ese diálogo (las imágenes son de María Hergueta). La mirada
extrañada y rarificada en ese diálogo de tono oriental entre enunciador y
enunciatario se amplifica con el juego de la ilustración donde una cornamenta-
raíz percibe junto con las orejas lo que ocurre debajo de la tierra.
![]() |
| Ferrada, María José, Hergueta, María (2012). Animalario, Oxford, España. |
Otra
visión del yo es posible observar en este poema incluido en la antología Conversación
con el pez [4] de Juan Carlos Moisés con ilustraciones de Pablo Picyk que fue
incluido en una antología de poemas no escritos originalmente para infancias
pero que aspiran a su condición, la de frutas frescas que juegan en el aire.
¿Quién
es ese yo (si acaso importara saberlo)? ¿De qué modo dialoga con las infancias
que habitan nuestras vidas? ¿La ilustración de Picyk qué dice en ese viaje
hacia el humus con pájaro en la espalda?
Editorial Maravilla, Col. Los libros del lagarto obrero. 2017
Por
último, para pensar de manera expandida las posibilidades de las voces que se
activan imaginariamente en los poemas propongo compartir tres poemas de Astronomía
poética. [5]
La
poética de Juan Lima en este y otros de sus libros se caracteriza por la polifonía,
la apertura a múltiples voces que se encuentran en las enunciaciones diversas
de sus poemas (que muchas veces se vuelven corales), en la bienvenida esponjosa
a discursos de distinto origen, no necesariamente literarios (otra forma de lo
polifónico) y en el diálogo con la ilustración y el diseño gráfico (que en su
poética son parte fundamental del juego de voces, como una música de cámara
entre lenguajes diversos).
Propongo
el encuentro con tres poemas para visualizar/escuchar este despliegue de voces:
El
que da entrada al libro es un poema metaficcional en que el yo se muestra como
escritor del poema que leemos, tal como dice el remate. No es un yo niño pero
habita la infancia desde el vamos. La ilustración con esos juguetes vintage
forma parte de ese hábitat lúdico al que somos invitados.
En
la tercera impersonal del “ahora dicen” tiene lugar una astronomía lúdica como
si se tratara de una particular versión de una patafísica del barrio de la vía
láctea. El remate entre paréntesis (“esa sí que no te la puedo creer” vuelve
del impersonal insólito a un yo que habla como si estuviera en la vereda del
sistema solar).
En
este poema un “nosotros” arma una cofradía de juntadores de gotas: armar un
arco iris supone aquí una voz colectiva. La interpelación a los interlocutores:
“les parecía fácil? Convierte a la tarea en un asunto donde poeta y lectores se
vuelven compinches de ese “trabajo de locos”.
Para
terminar: las identidades en la poesía que se escribe/ilustra/edita pensando en
las infancias de la vida no son fijas, son esa materia maleable de la sustancia
imaginaria con la que los poemas llegan a los sentidos de quienes leemos.
La
diversidad allí también es un tesoro, como en la vida.
Notas y bibliografía.
1 En breve la editorial Kriller71 de Barcelona va a publicar un libro de esta poeta.
2 Creech, Sharon, Magallanes, Alejandro (ilust), Aura, Cecilia (trad.). México, Fondo de Cultura Económica, Col. A la orilla del viento. 2004.
3 Escribí una reseña de Quiere a ese perro publicada en Imaginaria
4 Moisés, Juan Carlos, Picyk, Pablo (ilustr). Conversación con
el pez. Villa Ventana, Editorial Maravilla, Col. Los libros del lagarto
obrero. 2017
5 Lima, Juan. Astronomía poética. Buenos Aires, Calibroscopio,
2018.












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