Las inauguraciones y otras cuestiones cuando tenés la pata rota.



Cuando tenés la pata rota parece que no pasa nada pero pasa de todo. Bañarse es un engorro, acostarse un despelote y todo lo mundano se dificulta. Pero lo que más difícil se hace son las inauguraciones y entregas de premios.
A la presentación de Espejismos de Irene Singer, ¡qué lindo libro! llegamos y tuvimos que buscar una silla (un embole, todo el mundo estaba parado y yo los miraba como un niño de 5 años a la altura de la panza), después presentaron un pedacito de una obra (que todo el mundo describió como una maravilla) y yo no me pude acercar por miedo a las pisadas. Conclusión, la muestra de Irene en Gato con bote obvio que hay que verla, el libro comprarlo, pero vayan sin bota ortopédica.
Para la linda de inauguración de María Elina y Turdera en la Galería Mar Dulce -que por cosas de mandinga era al lado de uno de los lugares que más ame en mi vida, la Librería El Faro- llegamos bien, pero había tanta gente feliz mirando que yo con mi pata andaba molestando en el medio, así que después de que me pisaron huí en descampado. La muestra; hermosa y recomendable, con la sutileza y la ternura de los trazos de dos grandes artistas, pero vayan sin bota ortopédica.
Pero no lo dejé ahí, el domingo dijimos en casa, ¿qué hacemos? entonces se me prendió la lamparita y partimos a la muestra de La Dama Ilustrada en Florida al 600 subsuelo (primer detalle). Llegamos toooodos, con ganas de mirar la muestra de Alejandra Karageorgiu, Alina Percovich, Bela Abud, Irene Singer, Laura Michell, Laura Varela, Leicia Gotlibowski, María Jesús Álvarez, María Licciardo, María Wernicke, Mariana Pinto Lucero, Marina Aizen, mEy!, Sandra Becchia, Virginia Piñon. Se me ocurre bajar por la escalera (andaba sedienta de aventuras) y llegamos (dolía la pata pero no me quejé) miramos, una muestra muy variada, con los estilos de cada una de las artistas que permiten ir reconociéndolas, impecable, hasta que se largó a llover y al salir tuvimos que huir nuevamente. La pata se resbalaba horriblemente con el piso mojado y corría riesgo de terminar de culo en Florida, un espectáculo para el domingo. Vayan sin bota ortopédica y si es posible dejen los hijos en casa.
Y por último pero no menos importante, ayer fue la entrega del premio Sm, el más importante de la Lij en la Argentina. Por variadas razones llegué a cualquier hora y ¿qué me encuentro? Que SM se había puesto con todo y la entrega era en Puerto Madero ¡En un barco! O sea, una rampa y una escalera que me hicieron ver estrellas. A Verónica Sukaczer, la salude volando y me di a la tarea de subir la escalera, ya arriba Paula Bombara firmaba ejemplares con paciencia zen y una hermosa sonrisa que nunca se le borró de la cara. Me llevé mi librito, repartí unos besos y me di a la fuga.
El epílogo es casi un clásico el coche no partió y el divino de Martín Blasco ayudo una vez más a resolver un problema automovilístico.
Conclusión: si se rompen la pata, MALA PATA!
Pd: y todavía falta la Feria del Libro.

Comentarios

  1. Yo tengo la solución para la feria del libro. Te presto unos patines y yo te llevo. Besos Sil

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