La metaficción en el libro álbum (parte 2)
El libro en el libro en el
libro. Jörg Müller.
En este libro, una niña recibe de regalo un libro
que es igual al libro que el lector sostiene entre sus manos, incluyendo la
sobrecubierta rota que la niña rompe al abrir el envoltorio. La tapa es la ilustración
de la niña mirando el libro con un conejo detrás. El texto acompaña la
ilustración, el punto de vista narrativo es una interpelación a la niña. El
texto cuenta como la niña mira el libro y se ve a sí misma sosteniendo un libro
y detrás de ella, un conejo. Al darse vuelta, no lo ve; mostrando una
comprensión bastante acabada del objeto libro, se mira al espejo buscando el
conejo. No lo ve. El conejo crea el problema, genera la inquietud, es lo
que no coincide entre el dibujo y la realidad de la niña. La niña abre el libro
y se ve la imagen espejada que se repite ad infinitum. Intenta ver el final de
los dibujos con una lupa pero no lo consigue. Finalmente a través de unos
anteojos 3D la niña ingresa en el libro. El interior del libro es una sucesión
de ilustraciones idénticas pero más pequeñas. El libro es la puerta por la cual
la niña camina por un espacio negro entre página y página. En cada espacio
aparece el conejo correspondiente. La niña corre, camina y corre hasta
encontrarse con un ilustrador, dibujando. La voz del narrador se revela como la
del ilustrador, el cual explica que ha quedado preso del dibujo y que si no termina el libro quedara preso por toda la
eternidad. La niña resuelve el problema escribiendo en la página en blanco
"acá termina el infinito". A cambio, el ilustrador se compromete a dibujarle
un libro con un gato. La niña, el ilustrador y el conejo regresan hacia el
exterior. Comienzan a caminar, la niña y el conejo se agrandan pero
el ilustrador no, porque "no pertenece a este libro". El
ilustrador se sube al lomo del conejo y se va por el espacio negro de entre
páginas. La niña intenta seguirlo y aparece entre las páginas del libro
cerrado, diminuta. Se asusta del gato y vuelve al
libro. Finalmente se pone los anteojos 3D y puede salir. Al
salir la niña ve que en la contratapa del libro está ella dibujada pero con un
gato. La imagen final es la niña mirando el libro, ahora si correctamente
dibujado en la contratapa, con el gato a su lado. Por fin, la realidad coincide
con el dibujo.
El libro hace uso del recurso de la metaficción
hacia adentro. Las reglas impuestas por el narrador, organizador de la
metaficción, son que al libro se entra y se sale con lentes 3D. No se puede
pasar por las páginas. El libro interpela al lector al ubicarlo sobre el hombro
de la niña, en el punto justo para continuar la sucesión de imágenes, pero no
considera la existencia de una realidad externa al libro. Quedan dos
cosas sin explicación, cómo desaparece el ilustrador y por qué al principio la
niña, el conejo y el ilustrador salen sin problemas y después la niña
debe ponerse los lentes 3D para salir.
El concepto central del libro es el del loop
infinito, incluso desde su título. El libro está mucho mejor analizado por
Marcela Carranza en su artículo.
Trucas. Juan Gedovius
En este
libro se interpela al lector desde la tapa; donde el personaje mira al lector, hasta
el final donde comparte sus dibujos. Comienza con el personaje huyendo con
pomos de pintura todo sucio. Luego el personaje es retado y bañado por una mano
gigante de quien podemos suponer el autor del libro. El personaje, enojado,
rompe el extremo de la hoja impar y a página siguiente, se lo ve asomado. La
rotura de la página se expresa en un fondo gris. Una decisión arriesgada del
editor habría sido recortar la figura asomada afirmando la ruptura de la hoja.
De esta manera se simboliza la decisión del personaje de irse de un plano
narrativo a otro, es como si estuviera escapando del libro, o de una parte del
mismo. A continuación el personaje toma un lápiz que asoma del borde impar de
la siguiente hoja. Con tanta mala suerte que viene a ser la cola de un dragón furioso.
El personaje nuevamente debe huir. En la última página el borde aparece
chamuscado por el fuego del dragón. En la contraguarda el personaje utiliza el
hollín para dibujar y luego hace una reverencia al lector espectador.
Todo en
el libro marca dos recursos narrativos, el primero es la utilización del libro
(de tapa a contratapa) como escenario; y la otra, relacionada con ésta, cómo
plantea Cecilia Bajour en el artículo en la revista Imaginaria ( http://www.imaginaria.com.ar/2010/02/el-libro-album-trucas-y-las-voces-inquietas-del-silencio/ ), la evidencia
de que el libro es un objeto material sujeto a las vicisitudes de lo relatado.
Es como si Trucas tomara el libro por asalto, como si se apropiara de un libro
en blanco.
Me recuerda los viejos dibujitos donde Bugs Bunny o El pato Lucas
pelean con el dibujante, que los borra o se escapan de la hoja.
(continuará)









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