Mary Poppins
Mary Poppins

Es difícil explicar cómo terminas en el cine un sábado a las once de la noche mirando una película protagonizada por ¿Walt Disney? pero allí estaba, mirando como Tom Hank, un grosso, intentaba convencer a Emma Thompson, otra grossa, de venderle los derechos de Mary Poppins para hacer la película. Entonces Emma dice “mi libro no tiene cancionitas” y “nada de secuencias animadas” (la traducción es libre). Y mi cabeza hizo click. ¿Cómo que Mary Poppins no canta? ¿Y el supercalifragilsisifdisitico? ¿Y el cinchimeni? He vivido engañado por décadas. Si P. L. Travers se oponía a la disneyización de Mary Poppins, yo quería leerla. Gracias a los amigos de Continente Lij y Editorial Juventud el libro llegó a mis manos. Y con él otra sorpresa. La primera edición era del año 1934 y como suele pasar, los antiguos son más modernos que los actuales.
Mary Poppins llega con el viento del Este a una casa donde
los niños, constante de la Lij y más de la Lij inglesa (aunque Travers nació en
Australia, se formó literariamente en Inglaterra), han sido olvidados por
completo por los padres. Prácticamente, no hay una interacción entre padres e
hijos en todo el libro. No hay mala onda, los niños están acá, los padres están
allá y en el medio está la niñera, Mary Poppins. Mary Poppins es joven y
coqueta, a veces muy amable y a veces un poquitín soberbia. Si es mágica o no,
es algo que los niños no pueden determinar con exactitud, pero desde su
llegada, viven un sin número de aventuras. El libro es más una colección de
anécdotas y acontecimientos que una novela. Cada una de ellas, divertida,
fantástica e inquietante. Una breve selección:
“La señora Corry” los chicos conocen una anciana que tiene
una relación muy especial con las tortas y las estrellas.
Editorial Juventud

Es difícil explicar cómo terminas en el cine un sábado a las once de la noche mirando una película protagonizada por ¿Walt Disney? pero allí estaba, mirando como Tom Hank, un grosso, intentaba convencer a Emma Thompson, otra grossa, de venderle los derechos de Mary Poppins para hacer la película. Entonces Emma dice “mi libro no tiene cancionitas” y “nada de secuencias animadas” (la traducción es libre). Y mi cabeza hizo click. ¿Cómo que Mary Poppins no canta? ¿Y el supercalifragilsisifdisitico? ¿Y el cinchimeni? He vivido engañado por décadas. Si P. L. Travers se oponía a la disneyización de Mary Poppins, yo quería leerla. Gracias a los amigos de Continente Lij y Editorial Juventud el libro llegó a mis manos. Y con él otra sorpresa. La primera edición era del año 1934 y como suele pasar, los antiguos son más modernos que los actuales.
Entonces, ¿cómo hacer una reseña de Mary Poppins sin la
comparación automática con la película? Yo empezaría por acá: olvidémonos de la
película. El libro es un clásico en sí mismo.
Mary Poppins llega con el viento del Este a una casa donde
los niños, constante de la Lij y más de la Lij inglesa (aunque Travers nació en
Australia, se formó literariamente en Inglaterra), han sido olvidados por
completo por los padres. Prácticamente, no hay una interacción entre padres e
hijos en todo el libro. No hay mala onda, los niños están acá, los padres están
allá y en el medio está la niñera, Mary Poppins. Mary Poppins es joven y
coqueta, a veces muy amable y a veces un poquitín soberbia. Si es mágica o no,
es algo que los niños no pueden determinar con exactitud, pero desde su
llegada, viven un sin número de aventuras. El libro es más una colección de
anécdotas y acontecimientos que una novela. Cada una de ellas, divertida,
fantástica e inquietante. Una breve selección:
“El día de descanso” similar a la película pero Mary sale
con Bert en una salida propia de dos novios, ¡¡sin niños!!
“La vaca danzante”, versión libre de la vaca que salta sobre
la luna, de la más típica tradición inglesa.
“Un martes desgraciado” es uno de los más inquietantes,
muestra a Michael siendo malo, malo, malo todo el día porque a veces la maldad
se apodera de los niños sin un por qué.
“La señora Corry” los chicos conocen una anciana que tiene
una relación muy especial con las tortas y las estrellas.
“La historia de John y Bárbara”, esta historia se centra en
los mellizos (sí, en el libro además de Michael y Jane hay dos bebés mellizos)
y la melancolía de crecer.
“Luna llena” un ¿sueño? en el zoológico.
Mary Poppins está escrito con ese sutil humor inglés y entre
aventuras y complicidades, a nosotros, los lectores ya adultos nos surge el
interrogante ¿quién es Mary Poppins? Supongo que para develarlo deberé esperar
la publicación en castellano de las secuelas de Mary Poppins.


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